sábado, 4 de octubre de 2025

Mandamientos del cine y la televisión

Este manual reúne un conjunto de instrucciones para libretos, configuración de personajes  y construcción de tramas generales en el cine.


I. El héroe

  • El héroe siempre en el lugar justo en el momento justo: todo sucede alrededor del protagonista, como si el destino conspirara a su favor. Nunca llega diez o quince minutos después o antes; siempre aparece en el segundo exacto en que debe salvar, descubrir o presenciar algo crucial.
  • Héroes con puntería infalible: los protagonistas disparan y siempre aciertan, incluso en condiciones imposibles. Mientras tanto, esquivan todas las balas enemigas como si tuvieran un campo de fuerza invisible, reforzando la idea de que la suerte y la física siempre están de su lado.
  • Protagonistas que sobreviven a movimientos imposibles: saltan desde edificios, puentes o incluso aviones… y se levantan apenas con un poco de polvo en la ropa, que además sigue entera. Sin huesos rotos ni heridas graves, están listos para la próxima escena de acción como si nada hubiera pasado.
  • El héroe íntegro por encima de la historia: el personaje justo y moral hará lo imposible por salvar una vida —o varias— porque afirma que es lo correcto. Poco importa si todo ocurre en el marco de una guerra en la que el ejército de EE. UU. invadió, destruyó un país o conspiró para imponer un gobierno criminal: la trama se centra en su noble gesto individual, aislado de cualquier contexto incómodo. Lo mismo puede suceder en historias ambientadas dentro de EE. UU., donde se exaltan actos de heroísmo, justicia o ingenio social mientras, en el trasfondo, la economía se sostenía con esclavos o minorías segregadas.
  • El héroe con trauma personal que se resuelve en plena misión: la catarsis coincide con el clímax de la acción.

II. Villanos

  • Villanos teatrales: en vez de actuar, explican sus planes con lujo de detalles, regalando al héroe la oportunidad de salvarse.
  • Villanos muy malvados, pero morales: a pesar de ser asesinos despiadados y torturadores sanguinarios, casi nunca aprovechan la vulnerabilidad de las bellas heroínas. Respetan un código moral hollywoodense que suaviza la maldad para no incomodar demasiado al público.
  • Villano que nunca muere a la primera: tras caer de un edificio, recibir varios disparos o ser dado por muerto, reaparece para un susto extra antes del final. El héroe siempre se distrae y olvida esa posibilidad, lo que permite que la pelea recomience. Aunque el villano estuvo inconsciente durante minutos, se levanta con fuerza y coordinación suficientes como para seguir luchando como si nada hubiera pasado.
  • La frase de cierre memorable: antes de matar al villano, el héroe suelta una línea ingeniosa o sarcástica.

 _____________________________________________________________________

III. Escenarios y el mundo

  • Todo ocurre en EE. UU.: invasiones extraterrestres, epidemias globales, catástrofes naturales… siempre aterrizan primero en Nueva York, Los Ángeles o Washington. Y, como si fueran los únicos habitantes del planeta, son los estadounidenses quienes resuelven la crisis en nombre de la humanidad entera.
  • Emociones made in USA: no importa el rincón del mundo, la cultura, la época histórica o incluso el planeta de fantasía: los personajes siempre reaccionan con las emociones y valores que el público estadounidense considera correctos y admirables.
  • Moralidad intergaláctica made in Hollywood: si se trata de viajeros en el tiempo o de exploradores de galaxias lejanas, los seres vivos que encuentran pueden ser buenos o malos, pero todos respetan —de manera misteriosa— los mismos códigos morales aceptados en EE. UU., aunque ni siquiera en el propio planeta Tierra esos códigos sean universales.
  • Lo increíble se acepta enseguida: ya sea un viaje en el tiempo, un fantasma, un alienígena o cualquier otra situación imposible, es admitido con muy poca desconfianza y únicamente por los personajes clave. Dudan apenas unos segundos al inicio y enseguida lo incorporan a su rutina, actuando como si esa nueva y absurda realidad hubiera sido lo más normal desde siempre.
  • Supervivientes impecables: aunque el grupo esté perdido en una isla desierta, en la selva o en medio del desierto, nadie muestra señales de la vida al aire libre; quemaduras de sol, picaduras ni ropa hecha jirones. Tampoco se quejan de incomodidades, hambre o de los insectos. Parece que están en un campamento turístico.

IV. Acción

  • Llegada milagrosa de la policía o refuerzos: patrullas o helicópteros aparecen justo a tiempo, como si estuvieran esperando detrás de la esquina.
  •  Peleas sin consecuencias físicas: los protagonistas reciben golpes brutales pero siguen luciendo impecables, sin un moretón ni un diente flojo.
  •  Explosiones espectaculares: todo estalla como un show de fuegos artificiales y los héroes sobreviven corriendo en cámara lenta.
  • Tiempos y distancias irreales: cruzar de una costa a otra de EE. UU. parece cuestión de minutos.
  •  Autos indestructibles (o totalmente frágiles): los vehículos de los héroes sobreviven a persecuciones imposibles, vuelcos y choques… pero los del villano explotan con un simple raspón.
  •  Persecuciones con obstáculos convenientes: cajas, carritos, frutas o vidrios aparecen en el camino, listos para romperse. Ocurre en un mercado callejero exótico y lejano —Marrakech, Estambul, Ciudad de México o Bangkok— donde los puestos de frutas vuelan por los aires, la multitud grita y gallinas o cabras atraviesan la escena mientras el héroe salta entre montones de mercancía.

V. Tecnología y magia

  • Tecnología mágica: hackeos en segundos con pantallas llenas de gráficos futuristas que nadie en el mundo real usa.
  • Computadoras que obedecen al instante: basta con teclear rápido y la pantalla muestra gráficos espectaculares; nunca hay pantallas en blanco, errores, actualizaciones pendientes o reinicios.
  • Dispositivos con sonidos futuristas: cada vez que un personaje opera una máquina, computadora o aparato novedoso, cada acción debe ir acompañada de su respectivo pitido, zumbido o tono tecnológico. Lo mismo ocurre con los botones luminosos: nunca se presionan de a uno, sino varios a la vez, y siempre con seguridad, sin titubear.
  • Armas de munición infinita: los cargadores nunca se vacían, salvo cuando lo exige el guion.
  • Celulares inmortales: siempre tienen batería y señal, incluso bajo tierra, en el desierto o en medio de un apocalipsis. Y jamás se ve a los protagonistas esperando que se cargue el teléfono: nunca enchufan, nunca buscan cargadores, y la batería aguanta días enteros de persecuciones.
  • Bombas y dispositivos
  • El encendedor milagroso: falla varias veces pero se enciende justo en el momento decisivo, funcionando como una minibomba dramática.
  • Bomba con cronómetro digital gigante: los números deben ser rojos, enormes y muy visibles. El héroe nunca corta el cable correcto con calma cuando todavía falta tiempo para que llegue a cero y explote; siempre es en el último segundo, justo antes de la explosión.
  • Encendedor milagroso (versión definitiva): cuando finalmente aparece y es justo lo que se necesitaba para una situación desesperada, debe fallar varias veces pero prender en el momento clave, ni un segundo antes ni un segundo después.
  • El coche que nunca arranca: se detiene en el instante más inoportuno y arranca milagrosamente… o se queda sin frenos, pero nunca en una calle sin pendiente.

VI. Justicia y sociedad

  • Detectives de catálogo: casi todos atractivos, atléticos y jóvenes, alejados de la realidad de cualquier cuerpo policial promedio.
  • Los testigos se delatan solos: no importa si el acusado es un mafioso profesional o un abogado experto: el fiscal o el defensor siempre encuentra la pregunta trampa perfecta, esa que toca la fibra íntima y nubla la razón. Y así, en medio del juicio, el testigo termina diciendo justo lo que no quería, contradiciéndose o incriminándose frente a todo el tribunal.
  • Testigos siempre disponibles: en una investigación crucial, los testigos o víctimas están siempre en casa y disponibles para ser entrevistados. No importa si viven en una ciudad inmensa como Nueva York o trabajan: el detective o uniformado siempre los encuentra en la primera visita, sin llamadas previas ni horarios imposibles.
  • Reuniones de alto nivel ultrarápidas: presidentes, generales y científicos resuelven una crisis mundial en cinco minutos, todos de acuerdo y sin debates complejos.
  • El policía a punto de jubilarse que siempre muere en la misión final cuando le faltaban apenas unos días para el retiro.
  • Un mentor sabio que muere y cuya su función es inspirar al héroe y desaparecer dramáticamente.
  • Encuentros imposibles en la multitud en ciudades de millones de personas, los personajes se cruzan de casualidad.
  • La llamada que se corta justo en el momento clave y no se escucha la advertencia completa.

VII. Medicina y ciencia

  • Médicos y hospitales de guion: cada vez que alguien llega a urgencias, inevitablemente se le practica una reanimación dramática, aunque no siempre tenga sentido clínico. Además, las enfermedades y traumas presentan todos los síntomas a la vez y en cuestión de minutos, para que el espectador no tenga dudas de lo que está ocurriendo.
  • Las máquinas siempre suenan: los monitores que rodean a un enfermo grave nunca dejan de emitir pitidos constantes. Y cuando el personaje muere, debe sonar un pitido continuo, largo y dramático, que anuncia su final incluso antes de que el médico lo confirme. 

VIII. Lenguaje y comunicación

  • Inglés universal mágico: no importa en qué país estén, siempre aparece un policía, un juez, un soldado o un ciudadano cualquiera que habla inglés perfectamente. Y, una vez que empieza, jamás vuelve a su idioma local: toda la escena se desarrolla en inglés como si fuera la lengua natural de todo el planeta.
  •  Extranjeros con inglés perfecto aunque un poco inseguro: personajes que están en otro país o que hablan con inmigrantes que hablan inglés con inseguridad exagerada (pausas, acentos marcados, dudas) y que dicen la palabra en su idioma nativo antes de encontrar la palabra justa y perfecta en inglés. Sin embargo, cometen muy pocos errores y logran expresar con claridad todo lo que quieren decir.

IX. Estética y presentación

  • Sexo con logística imposible: cuando los protagonistas tienen relaciones, las sábanas, almohadas o ropa caen misteriosamente siempre en los mismos lugares estratégicos del cuerpo. La coreografía es tan precisa que parece dirigida por un censor invisible.
  • Peinados y maquillaje posapocalípticos: aunque el mundo se derrumbe o haya zombies, las heroínas mantienen el delineado perfecto y los héroes jamás despeinan su melena.
  • Personajes con atributos que se esfuman: alguien es presentado como culto, supersticioso o traumatizado, pero esos rasgos jamás vuelven a aparecer ni influyen en la trama.

X. Recursos narrativos

  • Niños prodigio que muy sorpresivamente salvan la trama: adolescentes que, sin estudios ni experiencia, logran descifrar códigos militares, pilotear naves o desactivar bombas nucleares mejor que los expertos.
  • Animales entrenados para la trama: el perro o gato de la familia siempre ladra o maúlla justo en el momento en que descubre algo que los humanos no habían notado.
  • Animales con subtítulos sonoros: si aparece un caballo, inevitablemente se escucha un relincho. Si alguien menciona al perro, en ese instante sonará un ladrido. Como si el espectador necesitara recordatorios acústicos para identificar qué animal está en pantalla.
  • El beso bajo la lluvia: siempre con pasión exagerada y en ambiente primaveral u otoñal, la estación y el clima son cómplices del romance.
  • Beso final obligatorio: no importa si la historia era sobre guerras, catástrofes, ciencia ficción o un apocalipsis: en la última escena, el héroe y la heroína encuentran tiempo para besarse.
  • El discurso del héroe lo resuelve todo: una sola arenga con tono de gesta épica convence multitudes, evita guerras o cambia el destino de un país.
  • Fantasmas con destino moral: al resolverse el problema o misterio, el espíritu del fantasma bueno se eleva hacia el cielo en una haz de luz celestial con opcional de música angelical. el malo, en cambio, es arrastrado hacia el abismo del infierno, a veces con gritos, sombras y efectos especiales de justicia cósmica.

#Cine #Cinefilia #CriticaCinematografica #EnsayoCinematografico #ReflexionesDeCine #PensarElCine #CineContemporaneo #MiradaCinefila #JavitoEscrituras #BlogDeCine #cineformula